Los
cuentos que en algún leímos o nos leyeron de pequeños y que despúes
vimos en peliculas de Walt Disney no siempre fueron de color rosa.
Conoce mas de estas historias como realmente fueron contadas.
En la edad media eran pocos los adultos y los niños que tenían acceso a los libros y a la lectura. La cultura se hallaba recluida en palacios y monasterios y los pocos libros a los que se tenía acceso estaban destinados a inculcar buenas costumbres y creencias religiosas. Es de suponer que en esa época los niños oirían con gusto cuentos y poesías que no estaban, en principio, pensadas para ellos.
Pero, aunque tienen una forma y una estructura muy bien definida, los cuentos infantiles pueden tener un significado diferente para diferentes culturas y tiempos. Esto se puede apreciar explorando las diferentes versiones existentes de las historias más populares.
En la edad media eran pocos los adultos y los niños que tenían acceso a los libros y a la lectura. La cultura se hallaba recluida en palacios y monasterios y los pocos libros a los que se tenía acceso estaban destinados a inculcar buenas costumbres y creencias religiosas. Es de suponer que en esa época los niños oirían con gusto cuentos y poesías que no estaban, en principio, pensadas para ellos.
Pero, aunque tienen una forma y una estructura muy bien definida, los cuentos infantiles pueden tener un significado diferente para diferentes culturas y tiempos. Esto se puede apreciar explorando las diferentes versiones existentes de las historias más populares.
Por ejemplo, del cuento Caperucita Roja se conocen por lo menos cuatro versiones:
Una
de ellas es la de Charles Perrault, en la que Caperucita termina siendo
devorada por el lobo y que presenta al final de la historia la
siguiente moraleja:
Las
niñas, especialmente las bonitas, no deben nunca hablar con extraños,
de hacerlo podrían convertirse en comida para el lobo. Existen personas
que son encantadoras, amables, tranquilas, educadas, complacientes y
dulces, que persiguen a las jovencitas en las calles y hasta en sus
casas. Desafortunadamente, son estos gentiles lobos los más peligrosos
de todos.
Por
otro lado, en la versión de los hermanos Grimm, Caperucita y su
abuelita son rescatadas de la barriga del lobo por un leñador, quien,
mientras la fiera duerme después de la suculenta comida, le abre la
barriga con una tijeras para rescatar a las damas, para luego llenársela
con piedras (es curioso el dato de que el lobo no llegue nunca a
despertarse). En esta versión todos terminan siendo felices para siempre
y el lobo se convierte en una linda alfombra. Noten el hecho curioso de
que las damas no alcancen jamás a defenderse por sí solas.
Una
versión con marcado tinte de canibalismo, fue la que circuló por
Austria e Italia, en la que Caperucita come la carne y bebe la sangre de
su abuela asesinada por el lobo y en la que ella termina también por
ser devorada.
He aquí un pequeño fragmento de ese relato, (Caperucita ya se encuentra en compañía del lobo disfrazado de abuelita):
He aquí un pequeño fragmento de ese relato, (Caperucita ya se encuentra en compañía del lobo disfrazado de abuelita):
-Abuelita, tengo sed, ¿me das algo de tomar?
-El lobo, disfrazado de abuelita, le responde:
-Revisa esa taza, debe haber algo de vino.
-Abuelita, este vino está muy rojo.
-Calla y bébelo, es la sangre de tu abuela.
-¿Cómo dices?
-Sólo bébelo y calla.
Luego caperucita dice:
-Abuelita, tengo sueño.
A lo que la fiera responde:
-Quítate las ropas y ven a acostarte aquí conmigo.
-El lobo, disfrazado de abuelita, le responde:
-Revisa esa taza, debe haber algo de vino.
-Abuelita, este vino está muy rojo.
-Calla y bébelo, es la sangre de tu abuela.
-¿Cómo dices?
-Sólo bébelo y calla.
Luego caperucita dice:
-Abuelita, tengo sueño.
A lo que la fiera responde:
-Quítate las ropas y ven a acostarte aquí conmigo.
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