A veces mucho saber estorba. Me dijo un
día el señor Barrón, mientras
me observaba revisar la cámara fotográfica de otro cliente, refiriéndose al
hecho de que en muchas ocasiones la
solución al problema es más sencilla de lo
que aparenta.
En tanto yo me devanaba los sesos, preguntándome la causa de que las fotos
salieran "Borrosas". El me mostro un botón un tanto escondido en el
lateral de la cámara, botón que controlaba el enfoque, ese botón se encontraba
en modo Closeup. Por lo que las
fotografías a distancia mayor de 0.60 cm, forzosamente
se desenfocaban. El que la solución al problema fuera tan simple nos produjo
mucha gracia, pero tras las risas y bromas, mi mente reconoció la inteligencia
silenciosa que esa frase conllevaba. “A Veces Mucho Saber Estorba" Desde entonces,
esa frase me ha sacado varias veces de apuros en situaciones de trabajo que
parecen muy complicadas, simplemente meto freno y vuelvo al principio a las
soluciones básicas y muchas veces ahí encuentras la respuesta.
El señor Barrón tenía unos sesenta y tantos años, era carpintero casi
retirado (Cuando has vivido toda tu vida de un oficio, no te retiras nunca) De físico
menudo y aparentemente frágil, con maneras educadas y una voz tras la cual de
inmediato se adivinaba su carácter decidido. Pulcro en su persona y su vestir,
con un lenguaje de lo más correcto, sus anécdotas eran siempre bien recibidas.
Continua